
Todos los amigosos juntos. Las maestría de salud ambiental y salud reproductiva, socializando en su máxima expresión. Porqué no podrán ser así todos?
La foto la publiqué originalmente por ahí de Septiembre del 2006. La re-publico con gusto ahora... y con nostalgia. Muchos están lejos ya.
Un abrazo!
Fotos de Agersomnia
sábado, abril 15, 2006
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Amiiiigooooooos!!!! |
martes, abril 11, 2006
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¡¡Alacrán!! |
Era una bonita noche. Era una noche oscura, con el cielo cubierto de nubes, alejando de la ciudad la luz de la luna y el brillo titilante de las estrellas. El viento, afuera, corría con suavidad agitando las hojas de los árboles, y arruyando con su leve susurro hasta a los más insomnes con su fresca brisa. E incluso el ocasional pero seguro coro de voces caninas pareció descansar por una vez. Era una bonita noche, definitivamente.
Lástima que en realidad, no pudiese disfrutarla por completo. Justo a las 3 y media de la madrugada, cuando cualquiera que no esté en buena compañía desearía o estar dormido, o estar tranquilo disfrutando la noche, fuí atacado por una feroz y astuta bestia... una de las más terribles criaturas que jamás caminaron sobre la tierra, desde que las criaturas comenzaron a caminar sobre la tierra: ¡un alacrán!
No sólo subió a mi cama oculto por la oscuridad de la noche, de la forma mas sigilosa posible. No sólo me caminó por encima por sepa sólo esa criatura y los dioses blasfemos de los alacranes cuánto tiempo. Como si eso no hubiese sido suficiente, la criatura bastarda tuvo la nefasta idea de picarme... No una... no dos... sino ¡treees veceees!
En menos de tres segundos, un ataque de pánico vino, me zarandeó, y se fué. En esos brevísimos segundos cientos de veces me dije a mí mismo "¡un alacraaan! ¡un alacraaaan! ¡tenía que morderme, claaro!", mientras mi garganta solo alcanzó a articular un grito muy parecido al que alguna vez solté en la crujiente montaña rusa de madera en Six Flags (que para los que no estuvieron presentes, la versión onomatopéyica sería algo así como una A seguida por una interminable lista de H's, y al menos una media docena de signos de admiración). E inmediatamente después, fue claro que el bicho había salido volando de mi pierna (lugar donde me dí cuenta qué era lo que me caminaba encima), así que salté de la cama, revisando dónde pisaba, luego revisé mis chanclas (uno nunca sabe si Murphy nos trae las ganas y el bicho saltó a la chancla que nos debía proteger), y revisé la cama (y mis pijamas) hasta encontrar a la criatura culpable y darle una rápida y dolorosa muerte por aplastamiento con zapato.
Entonces, me relajé, revisé los piquetes (invisibles salvo por las punzadas de dolor), y medité por unos minutos si debía despertar a mi casera y su pareja (Dra. en Epidemiología y Dr. en Toxicología), o simplemente irme directo a la enfermería de la base militar, el centro médico mas cercano. Decidí avisar por mensajito a dos amigos, y no molestar a mi casera, porque pues... me sentía bien. Una cuadra y media después, le hablé a Marcela por celular para que pasara por mí. La opresión en el pecho, que prometía ser pariente de un paro respiratorio futuro, no me agradó. Y estaba tan confiado ahora en mi salud física que no esperé a que pasara Marce... sino que tomé un taxi en código ASAP.
En la base ya no tenían suero cuando llegué, y el taxi se ocupó antes que regresara. Tomé otro taxi, mientras infructuosamente intentaba comunicarme con Marce y avisarle que ya iba yo rumbo al Hospital General: ella ya no tenía saldo en su cel., y obviamente ya no estaba en casa. Así resulté ser como el enésimo visitante por picadura de alacrán en el hospital, y fuí retenido ahí hasta "ya no presentar síntomas". Permanecí entre modorro y dormido en la pequeña salita de espera de urgencias, en compañia de mi hermana adoptiva, hasta al rededor de las seis y media de la mañana, cuando finalmente fui dejado libre (de permanecer ahí y del catéter en mi mano).
Regresé al bungalow? Claaaro... que no. Caí como piedra en el sillón de la sala de Marcela, mientras ella, ahora traumada por mi narración y la visita al hospital, revisaba su recámara tres o cuatro veces antes de poder dormir tranquila de nuevo. Y yo que quería dormir hasta despertar de forma natural, fuí despertado por la secretaria de un profesor que confirmaba que no tendríamos clase ese día. Chido.
Así comenzó mi semana santa, y así concluyeron mis festejos de cumpleaños. Solo me resta decir que a mi amigo Bono le regalo a Murphy. Se lo puede quedar el solito. Es de mal agüero hablar de malos cumpleaños, tal parece.
lunes, abril 10, 2006
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Post-Birthday |
Clase de Bioestedística Intermedia, un lunes cualquiera de semana santa.
¡Tanta emoción por el estudio de esta materia me embriaga, exalta mis sentidos, y me hace saltar de gusto...!
...gusto por las guillotinas, el emparedamiento, los pelotones de fusilamiento, el envenenamiento lento con cianuro (muy doloroso, por cierto), y todo tipo de tortura medieval e inquisitoria. Incluso El Péndulo, pero no el de Foucault sino el de Poe.
Quien sabe... tal vez un día de estos la clase mejore, y se vuelva algo mas interesante de lo que es en estos momentos. Tal vez la profesora haga su clase menos soporífera. Incluso podría esta haciendo eso en estos momentos, pero... lo ignoro. Ya he quedado tan insensibilizado a su voz, que aunque estoy en el salón de clases, viendo a la profesora ahi enfrente, algo en mi cabeza me impide escucharla ya. Prefiero leer el libro, revisar la red, jugar con el Stata en la pc, y aprender fuera del aula.
Sé que algunos de los que lean saltarán de espanto por lo anterior, pero les juro que así de mal comenzó el curso, y ha seguido hasta ahora.
Anyway. Hay cosas mas trascendentales que contar.
Ayer, Domingo 9 de Abril del 2006 fue la primera vuelta de las elecciones en Perú. Hoy 10 de Abril es el festejo luctuoso en honor a Emiliano Zapata. Y enmarcado en estas dos pequeñas viñetas sobre las fechas recientes, les puedo decir que ayer fue mi cumpleaños.
Fue un fin de semana peculiar, con un pequeño festejo el sábado por la noche en mi honor, cortesía de mi padre, en un bonito restaurante del DF llamado Gino's: fetuccini a los 3 quesos, pechuga de pollo rellena de camarones en salsa de langostinos... y un riquísimo strudel de manzana. No me puedo quejar.
Detalle curioso: el mesero en un principio parecía muy malhumorado; pero unas pocas palabras de apoyo moral ("ya habrá mejores días") y reconocimiento de su valor humano, fueron suficientes para transformarlo. Todos somos personas, tenemos problemas, y tenemos malos días. En ocasiones, aquellos que asistimos a un lugar donde el personal está para atendernos, esperamos ser tratados como semidioses sin preocuparnos acaso si los que están ahí se encuentran bien. "Para eso se les paga", están pensando. Sin embargo, eso no implica que dejen de ser humanos al ponerse el uniforme. ¿Cuánto estarías tú a hacer a un lado de tu vida, por un trabajo como ese? ¿cuánto eres realmente de capaz de aguantarle a un cliente malhumorado, o presuntuoso?
Con eso en mente, les repito de nuevo: todos somos personas. La próxima vez que un mesero parezca de malas, comienza quitándole presión y diciéndole que se lo lleve con calma, que habrá mejores días, que se le reconoce como humano completo mas allá de la etiqueta de "autómata mesero". Y tal vez, eso sea suficiente para tener al mejor mesero del mundo atendiéndote con una sonrisa; incluso y si sufren (me refiero a los lectores) de una incapacidad crónica por interesarse en el prójimo, al menos pueden darse cuenta que una muestra de apoyo es mas simple de hacer que un escándalo, y obtiene los mismos (o mejores) resultados.
Regresando al discurso original...
Tuve el gusto de ver la película de Secondhand Lions (Leones de segunda mano) después de la cena, el mismo sábado. ¡Se las recomiendo ampliamente! hace tiempo que una muy querida amiga (Patricia), que hace tiempo no veo, por circunstancias lamentablemente fuera de nuestro control, me recomendó esta magnífica película. Puedo decir abiertamente que es fabulosa, y que me alegra mucho haberme dado ese pequeño regalo de cumpleaños.
Y de alguna manera llegué al 9 de Abril. Amanecí al mediodía, jugando Knights of the Old Republic; luego desayunando en un folklórico mercadito, y pasando al final, la tarde en compañía de un muy buen amigo: Bono. Allá por el café de la Selva, edición Coyoacán, tomando té mientras comíamos pizza, platicábamos entre nosotros, y revisábamos correo electrónico en las lapotops. ¡Absolutamente GEEKS!
Otro autoregalo: la película de Cat People ("La marca de la pantera"). Un clásico de transformación no lobuna, que mezcla en un pequeño empaque el mejor poema de Rilke, a una muuy joven Natasha Kinski, felinos feroces y ferales (si, es a propósito), y una extraña fantasía erótica. Fabulosa.
Parece que a Natasha le gustaban desde entonces los personajes sexys y peligrosos. Y que se transforman.
Solo espero no haberme quedado más pobre de lo que debía, para el resto del mes de Abril... pagar mis deudas de Marzo me ha dejado con muuy poco márgen de gastos... De hecho, se aceptan donativos a la cuenta 1239****** de BBVA/Bancomer, a nombre de un servidor. Y no es broma, pero no publicaría el número en la red.
Y en el regreso a Cuernavaca, jugando KotOR de nuevo en un solitario autobús.
Y a dormir hasta hoy, para amanecer con el canto de los gallos del vecino, para una nueva y emocionante clase de bioestadística de lunes por la mañana.
Luego conversamos mas. Tengo al menos dos posts extras que poner aquí, de dos fines de semana recientes. Pero no están en formato publicable aún.
Un abrazo a todos!
y que la paz los acompañe.
jueves, abril 06, 2006
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Preparando fiestas? |
Atareado, he descuidado este pequeño nicho en el cual podía escribir sobre mi vida o mis pensamientos... y eso es algo que quierto dejar de hacer.
Y sobre el título de este mensaje: este fin de semana cumplo años!
Espero felicitaciones y buenos deseos, al menos. Ojalá pudiese estar con todos aquellos seres queridos que tanto extraño al mismo tiempo. Pero ni modo. La verdad, no me late un cumple sólo en Cuerna con la gente del INSP, o sólo en el DF, con mis amigos; mucho menos sólo en el DF con mi familia...
La verdad, no sé que hacer. Esta vez quiero tener gente cerca, precisamente porque los tengo lejos.
De momento solo puedo suspirar, y no entristecerme.








